<img width="1" height="1" style="display:none;" src="//ib.adnxs.com/pixie?pi=d221f6b1-8333-4e73-af93-25f95d36bd3a&amp;e=PageView&amp;script=0">

5 secretos de emprendedores que necesitas conocer

Hay ciertas cosas que no son obvias cuando partimos un emprendimiento, y que solo la experiencia y el ejercicio de mirar hacia atrás te revelan su verdadera naturaleza. A continuación te menciono 5 que he aprendido en este camino:

 

 

1. Al inicio invierte más tiempo en comprobar tus supuestos que en terminar el producto o servicio

 

 

No importa lo inteligente y talentoso que seas. Tu cerebro te va a engañar. Está construido de tal forma que tu súper idea parecerá perfecta, sin fisuras. Exagerará los escenarios positivos y minimizará los negativos. ¿Cómo atacar esto? Preocúpate de tener muchas conversaciones y entrevistar a expertos. Si tienes que dedicarle un par de meses antes de lanzarte con tu idea, está perfecto.

 

 

Lo clave de la primera etapa no es vender (aunque a veces pasa, pero no es lo común). Lo clave es validar el problema, que realmente exista, y que se entienda bien por qué no se ha resuelto. Puedes llevar un diseño inicial o un pitch de tu producto/servicio, pero hacer más que eso puede ser incluso una pérdida de tiempo.

 

 

2. Puedes cambiar el producto, servicio o modelo de negocio sin cambiar la visión

 

De alguna forma se ha ido confundiendo el ser emprendedor con ser testarudo. Como si triunfara el “inflexible en sus sueños”. Esto es un error garrafal. Se debe diferenciar bien lo que se tiene que mantener versus lo que debes ir cambiando rápidamente.

 

 

Un ejemplo: Puede ser que estés obsesionado como emprendedor con ayudar a superar la pobreza, y partes con la idea de que el problema está en la falta de educación formal, por lo que tu solución sea clases a través de voluntarios, financiado por las municipalidades de esos barrios. Tal vez pronto te darás cuenta de que la razón por la que no se educan no es el costo o la disponibilidad de profesores, sino que por la poca esperanza de que eso cambie sus vidas o la falta de tiempo por la lucha constante de sobrevivir el día. No hay ningún problema en cambiar el problema (cambiar la mirada en educación) o el servicio (clases a través de voluntarios), pero la visión se mantiene: Acciones para superar la pobreza.


Nueva llamada a la acción

 

3. No subcontrates a los jugadores clave de tu equipo. Tienen que ser socios

 

Si vas a poner un restaurante de lujo, el chef debe ser socio. Si vas a hacer un negocio de base digital, el desarrollador líder debe ser socio. Si vas a hacer una veterinaria, el médico veterinario senior debe ser socio. Si no lo es y subcontratas ese servicio, entonces puede que partas un negocio interesante, pero será muy difícil proteger que ese talento no se convierta en tu competencia o que la empresa que te desarrolló la solución no te suba el precio constantemente después pues te tendrá capturado.

 

 

Algunas startups usan un modelo aún más agresivo: Dejan un pozo de equity (% de propiedad sobre la empresa) ya sea para repartir a los primeros empleados o para repartir entre absolutamente todos los empleados.

 

 

4. Gasta en talento, incluso a costa de sueldo de los fundadores

 

No nos engañemos. Salvo casos muy fuera de lo común, como emprendedores tendrás muy poca caja durante los primeros meses o incluso años. No te alcanzará para pagar sueldos de mercado, menos para atraer talento solo con promesas de subirles el sueldo con respecto a lo que ganan actualmente. Aun así, siempre debes tener foco en pagarle por sobre el mercado a tu talento. Incluso a costa del sueldo de los fundadores. No es poco común que los primeros empleados reciban sueldo y los fundadores no, o que gane menos el CEO-Fundador que el resto.

 

 

Esto se hace por dos razones: 1. El fundador tiene equity y está apostando por el largo plazo. Probablemente gane más en la valorización de la empresa que en sueldos. 2. Las empresas triunfan por el talento del equipo, no del fundador. Por ende, debes hacer caso al viejo refrán de “Trabaja con gente más inteligente que tú”. Esa gente es cara y está siendo constantemente atraída por otras empresas. No es solo transmitirles la pasión por el proyecto, sino que pagarles lo suficiente para que se sientan retribuidos.

 

 

5. Levantar dinero a una valorización excesiva puede ser un tremendo problema

 

Cada levantamiento de capital es una promesa al inversionista: “Hoy me darás dinero pensando que mi empresa valdrá $X en un tiempo más. Esa cifra que debo alcanzar será reflejo de la valorización que estoy prometiendo hoy”.

 

Los emprendedores sentimos que mientras más alta la valorización, mejor. Es casi un juego de “Qué tan grande me puedo mostrar”. Pero cuidado con eso. Puede ser que te crean en las primeras rondas una valorización gigante sin que tus ingresos validen eso, pero esa fe se acaba pronto. Si te pones una valorización muy alta, y no alcanzas a llegar a cumplir con las promesas de venta y crecimiento, la próxima valorización podría ser menor y eso es el principio del fin en la relación con inversionistas. Trata de mantener un equilibrio entre lo que prometes y la realidad.

 


Tadashi Takaoka es Gerente General de Socialab y es reconocido como uno de los expertos en innovación y emprendimiento de Latinoamérica. Visita a Socialab en: socialab.com 

 

mentor

Otras Publicaciones

INCmty inspira a emprendedores de México, Latam y Canadá

Leer artículo

Cómo emprender un negocio rentable

Leer artículo

Errores que cometen las startups al escalar a PyMEs

Leer artículo

Bar Emprende lanza su primer experiencia digital de inspiración

Leer artículo

Suscríbete a nuestro blog

Recibe información relevante del ecosistema de emprendimiento